Cirugía de apéndice
La apendicitis no espera. Se opera en horas, por tres incisiones pequeñas, con alta habitual en 24 a 48 horas.
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La urgencia quirúrgica abdominal más frecuente. El dolor empieza cerca del ombligo y se fija abajo a la derecha. Cuanto antes se atiende, más sencilla es la cirugía.
La apendicitis es la inflamación del apéndice, un tubo ciego de unos centímetros unido al inicio del intestino grueso. Empieza cuando su luz se obstruye: las bacterias proliferan, la pared se inflama, la presión aumenta y el riego sanguíneo se compromete. Si no se interrumpe, la pared se necrosa y se perfora.
Ese proceso tiene una cronología relativamente predecible, habitualmente de 24 a 72 horas, y por eso el tiempo es la variable que más pesa. Un apéndice inflamado y no perforado se resuelve con una cirugía sencilla y unos días de recuperación. Un apéndice perforado con peritonitis significa una cirugía más compleja, antibióticos intravenosos, más días de hospital y riesgo de absceso residual.
El cuadro clásico —dolor que migra del ombligo a la fosa iliaca derecha, falta de apetito, náusea, febrícula— es reconocible en el adulto joven. En niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con obesidad la presentación puede ser atípica, y ahí el ultrasonido y la tomografía cobran un papel decisivo.
Los procedimientos que pueden indicarse en este padecimiento. Cuál le corresponde a usted, si es que le corresponde alguno, se decide sobre sus estudios y su exploración.
La apendicitis no espera. Se opera en horas, por tres incisiones pequeñas, con alta habitual en 24 a 48 horas.
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Hay cuadros abdominales que se miden en horas. Este es el listado de los que no pueden esperar a la cita del lunes.
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Se reseca el segmento enfermo y se restablece la continuidad. Cuando hay cáncer, manda el margen y la linfadenectomía.
Ver el procedimientoDOLOR ABDOMINAL INTENSO QUE NO CEDE, fiebre con dolor en el lado derecho del abdomen, VÓMITO QUE NO PERMITE TOMAR LÍQUIDOS, distensión con ausencia de gases y evacuaciones, UNA HERNIA QUE SE VOLVIÓ DURA Y NO SE PUEDE REINTRODUCIR, o vómito o evacuación CON SANGRE. Acuda a urgencias de inmediato y llame al (662) 282-1787.
Cuidado con ese momento. En algunos casos el dolor disminuye justo cuando el apéndice se perfora y la presión interna cede, y el paciente cree que mejoró. Horas después el dolor regresa, ya generalizado, con el abdomen rígido. Un alivio súbito del dolor tras horas de cuadro intenso no es tranquilizador: hay que valorarlo.
No hay una forma establecida de prevenirla y su carácter hereditario es marginal. No hay dieta ni hábito que la evite de manera demostrada. Lo único que está en su mano es no retrasar la valoración cuando el cuadro aparece.
La gastroenteritis suele empezar con vómito y diarrea abundantes y con dolor difuso que cambia de sitio. En la apendicitis el dolor va primero, se fija abajo a la derecha y se queda ahí, y la falta de apetito es muy característica. Ante la duda, se valora: el costo de una consulta es incomparablemente menor que el de una peritonitis.
Sí, y es la urgencia quirúrgica no obstétrica más frecuente durante el embarazo. La presentación puede ser atípica porque el útero desplaza el apéndice, y el estudio de imagen de elección suele ser el ultrasonido. Se trata con cirugía, adaptando la técnica al trimestre.
Una consulta con su ultrasonido o su tomografía en la mano vale más que diez búsquedas en internet. Agende por teléfono o por el formulario y le decimos qué se ve, qué significa y qué opciones tiene.